Ir al contenido principal

EL JINETE PÁLIDO



.
Una niña minera a Dios implora
que libere a la fiera de su averno
para que aprese y mate a la avaricia
que tiene conquistado al viejo pueblo.
En las alforjas del Jinete pálido,
la muerte con pistola y alzacuellos
está presta en saldar la vieja deuda:
cinco balas cosieron en su pecho
la fe y resurrección en esta vida,
oren los malos ya su padre nuestro.
Rezar no quieren, solo quieren oro,
por avaricia arriesgan su pellejo,
monta el Jinete pálido a la cólera,
es hora del revólver y el recuerdo;
en duelo va y se carga a seis secuaces,
y termina el tambor en el cerebro
del séptimo traidor ángel caído
que al infierno directo se irá vero.
La serpiente se enrosca en el tener
y pone a prueba siempre al rudo preso,
de los mineros, uno que se salva,
al ofidio dispara con acierto,
llega la bendición con un buen fin,
persigue al pistolero su silencio.
MariCari, la Jardinera fiel.

{¡B U E N A_____S U E R T E!}

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL MAL NECESARIO, de Jaime Covarsí

Hay tanta oferta cultural en esta ciudad de Badajoz en los mismos días y a las mismas horas que es normal que las que se refieren a presentaciones de libros (da igual que sean de novela, relato, poesía, etc.) pasen desapercibidas, por varios motivos, pero el más sorprendente es la que utiliza el boca a boca (Facebook) como única campaña de marketing. Otro motivo de por qué pasa desapercibida una presentación de un libro es porque tendemos a realizarla en una librería, que es justo el almacén de libros más desorbitado en proporción a títulos, así, escuchamos el nombre de uno y ya nos parece hasta mediocre, repetitivo y no sirve indicar que la familia lo lleva ya por la segunda o tercera ediciones o que ha aparecido en diversos blogs y hasta en suplementos culturales que favorecen la posibilidad de retención del susodicho título, pongamos por caso que oímos: El mal necesario, de Jaime Covarsí.
El mal necesario sin embargo, no debe perdérselo el buen lector por la fina ironía que vierte …

POESÍA: UNICORNIOS QUE SON CABALLOS

He soñado con equinos blancos galopaban encabritados mordiendo sus espumarajos lanzando coces al aire persiguiendo a hombres de todas las edades, les seguí con la vista frenaron sus cuartos traseros en la orilla del mar, no eran unicornios solo valientes caballos que querían salvar…
¿Qué querrían salvar?
He soñado con caballos tan blancos, que relucían  brincando en las montañas relinchando felices ya, y que no volverán pues herraron a sus cascos lo malo humano y gruñen que lo han enterrado en el mar.
P.D.: "Sería tan fácil cambiar el dicho de: Por un clavo se perdió un reino."
MariCari, la Jardinera fiel.

{¡B U E N A_____S U E R T E!} ♥ ღ ♥