Ir al contenido principal

SONETOS AL MUNDO


Foto realizada en el Jardín de/por Cari Jiménez
No seré yo quien alabe mis versos y mucho menos mi sentir, pues apenas si sé hacer firme las lazadas de los cordones de mis zapatillas. Pero aconteció una tarde que sentada en mi interior poético, a través de la ventana, me llegó el rumor del mundo, del mundo atroz del desamor de una joven de apenas dieciséis años. En ese momento, me abrasó un soneto y tuve que vaciarme en él, dice así…

SONETO AL MUNDO

No entiendo, no, por qué quiere este mundo
entrar por mi ventana hasta mi mente,
si al calor de mi hogar no me es urgente
que afuera, alguien se caiga en lo profundo.
Qué me podrá importar si en un inmundo
lloriqueo con sus lágrimas, enfrente,
nos muestra su congoja, el inocente
desamor, en un único segundo.
Lágrimas, amenazan con bañarme,
de su casa a la mía elevo un muro
que sus gritos pretenden derribarme.
Esta aflicción que quiere aposentarme
en mi casa, absorber mi aire puro,
que su dolor consiga estrangularme.

Publicado en mi libro Nihilismo en primera persona (Antología del desencuentro) en diciembre de 2015, bien podía haber nacido de la lectura del soneto de Sor Juana Inés de la Cruz (México) que dice así:

EN PERSEGUIRME, MUNDO ¿QUÉ INTENTAS?

En perseguirme, Mundo ¿qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?
Yo no estimo tesoros ni riquezas:
y así, siempre me causan más contento
poner riquezas en mi entendimiento
que no mi entendimiento en las riquezas.
Y no estimo hermosura que, vencida,
es despojo civil de las edades,
ni riqueza me agrada fementida,
teniendo por mejor, en mis verdades,
consumir vanidades de la vida
que consumir la vida en vanidades.

Si no fuese porque este poema de Sor Inés lo leo ahora mismo, semana santa de 2016.


P.D.: "Ambas nos hemos tomado libertades en nuestros sonetos aunque no sé si por las mismas circunstancias de llevar poco en el oficio como es mi caso, en mi soneto cometo asonancia con los tercetos y ella, en las consonancias esas/ezas y acento en 7ª sílaba en versos 3 y 6."

MariCari, la Jardinera fiel.

{¡B U E N A_____S U E R T E!}

Comentarios

  1. Lo tengo en tu libro, en la carpeta que hay en mi ordenador con tu nombre pero no puedo evitar volver a leerlo cada vez que me encuentro con él.
    ¡ Me gusta, ! Me gusta , y cada vez que lo leo me gusta mas. Un abrazo poeta .

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Si no puedes resistirte a dejar tu comentario... ¡Adelante!

Entradas populares de este blog

EL MAL NECESARIO, de Jaime Covarsí

Hay tanta oferta cultural en esta ciudad de Badajoz en los mismos días y a las mismas horas que es normal que las que se refieren a presentaciones de libros (da igual que sean de novela, relato, poesía, etc.) pasen desapercibidas, por varios motivos, pero el más sorprendente es la que utiliza el boca a boca (Facebook) como única campaña de marketing. Otro motivo de por qué pasa desapercibida una presentación de un libro es porque tendemos a realizarla en una librería, que es justo el almacén de libros más desorbitado en proporción a títulos, así, escuchamos el nombre de uno y ya nos parece hasta mediocre, repetitivo y no sirve indicar que la familia lo lleva ya por la segunda o tercera ediciones o que ha aparecido en diversos blogs y hasta en suplementos culturales que favorecen la posibilidad de retención del susodicho título, pongamos por caso que oímos: El mal necesario, de Jaime Covarsí.
El mal necesario sin embargo, no debe perdérselo el buen lector por la fina ironía que vierte …

...A MERCED DE SU VIENTO.

Que duele, que duele dice, el corazón en un desgarro, un mal latido, una obstrucción, la falta de bombeo y muere, recupera su forma, su valor de músculo, la atrofia de la vida y de su amor.
Y se marchó por el camino de baldosas amarillas —ya va para un año—, se llevó toda mi vida, al perrito faldero, al león que siempre temblaba hiciera frío o calor, y al que rodaba continuamente por el suelo como un jaramago por falta de fuerzas, con su vana existencia.
Ella se fue con sus trenzas de niña y me dejó vacío, hueco. Me dediqué a transportar en mi interior, líquidos y algún sólido, de unas granjas a otras, aquí ordeñaba las vacas; allí ayudaba a la granjera con el agua fresca del pozo; más allá había que llevar aceite para los motores o gasóleo para poder poner en funcionamiento a los tractores; abono para que las plantas crecieran fuertes o granos de maíz para las gallinas y sus pollitos.
Conversaba poco con las gentes del lugar, no se puede coger cariño a los desconocidos, ni a mi amiga l…

SONETO A LA SIERRA DE PELA

SIERRA DE PELA...
(A mi sobrino Fco Javier J M )
No hay en el mundo, para mí, una cumbre, ni un pico, ni montaña que me rija o conquiste con gana tan prolija como lo hace esta sierra con su herrumbre.
Desde mi lejanía la vislumbre y su llama de faro me dirija, que es imagen que a mí me regocija y siempre necesito que me alumbre.
Ella está en la raíz de mi penar, sobre el pueblo en el que una sementera aparqué mi faena de espigar y olvidé la alegría de mi era. ¡Quién sus peñas volviera a jalonar para bajar lozana su ladera!


MariCari, la Jardinera fiel.

{¡B U E N A_____S U E R T E!} ♥ ღ ♥