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LA ALEGRÍA DE VIVIR

Ya sé que entender de un tema no es ni más ni menos que darse la molestia de leer lo escrito sobre ello y, en el caso de Matsuo Bashô no es distinto, podíamos estar hablando de este poeta japonés y de sus haikus, pero no me interesa, hace mucho que hice ese viaje, hace mucho que leí a muchos poetas aunque me gusta decir que no he leído a ninguno, que no conozco a nadie, que no sé nada de nada y así, solo los que no se han molestado en conocerme un poquito pueden pensar que es cierto, que nada me mueve o nada me importa y que malgasto mi tiempo.
Lo que me interesa de este personaje, de Bashô, es la felicidad que pudo soportar en sus días, la alegría que pudo vivir, me intriga esto, es el alimento de mi espíritu nuevo, debería decir que nuevo es porque desde que estoy en modo poeta, principalmente, intento saborear la felicidad como si la absorbiera en una taza de té o de café o en una copa de vino, tinto, preferiblemente.
No es una banalidad, pues en su periodo Edo tenía rivales poetas como Yosa Buson, Kobayashi Issa y Masaoka Shiki, pero todos han quedado a la sombra de su alegría de vivir en la naturaleza, con sus costumbres rústicas y lo curioso es que no escribía, viajaba buscando inspiración y anotando todo lo que le gustaba, disfrutaba de lo desconocido… Supongo que tenía esa curiosidad de animal peregrino que tanto me gusta y me absorbe.
Pues eso, que hoy tengo alegría de vivir…
MariCari, la Jardinera fiel.

{¡B U E N A_____S U E R T E!}

Comentarios

  1. Saludos.
    Un gusto encontrar tus escritos.
    Y que esa alegría de vivir sea contagiosa.

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