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Mostrando entradas de agosto, 2017

MARIPOSAS

Las mujeres que juegan con mariposas se desnudan y dejan que aletee su piel  hasta que se cansan y se van volando a contemplar... Los varones que juegan con mariposas las atraviesan con un alfiler  contra la pared para contemplarlas.

MariCari, la Jardinera fiel.

{¡B U E N A_____S U E R T E!} ♥ ღ ♥

SONETO A LA SIERRA DE PELA

SIERRA DE PELA...
(A mi sobrino Fco Javier J M )
No hay en el mundo, para mí, una cumbre, ni un pico, ni montaña que me rija o conquiste con gana tan prolija como lo hace esta sierra con su herrumbre.
Desde mi lejanía la vislumbre y su llama de faro me dirija, que es imagen que a mí me regocija y siempre necesito que me alumbre.
Ella está en la raíz de mi penar, sobre el pueblo en el que una sementera aparqué mi faena de espigar y olvidé la alegría de mi era. ¡Quién sus peñas volviera a jalonar para bajar lozana su ladera!


MariCari, la Jardinera fiel.

{¡B U E N A_____S U E R T E!} ♥ ღ ♥

EL BROCAL DE TU CORAZÓN

Asomada al brocal de tu corazón
donde pronuncias mi nombre
y responden los círculos infinitos,
donde se reflejan las nubes
de nuestra vida apresurada,
donde cae la lluvia con fiereza
y amansa el sufrimiento.
Engárzame en tus brazos
y adórname con bellas cintas
que a tu lado quiero bailar
pisando el brillo de las estrellas
en el sosiego de tu reflejo.
Y cuando me haya ido
solo tú me echarás de menos
en el brocal de tu corazón.
MariCari, la Jardinera fiel.

{¡B U E N A_____S U E R T E!} ♥ ღ ♥

MODESTA

Sentada la inocencia en la sillita
mira con ojos hundidos, sin ver,
observa lo conocido, el resto es fantasma
o duele a la reciente vista y llora,
descalza su postura abre la boca y pregunta.
Sentada la inocencia en su trona
espera los lirios blancos de mayo
en sus trenzas con pasa cintas rojas
y las cestas a sus pies rebosan de aire
que con las hojas hacen ochos
tristes y calvos, tuertos y azules.
Sentada está la inocencia descalcita
sin brazos que la acunen con boca de nana
ni sol ni luna solo tristes raíces, nubes,
pesadillas de angustia, peces borrachos
de sal triste y arenas que comen tiempo.
Sentada está la inocencia a la aguarda
del fusil y sus palabras de acero,
allí, sola sentada, chupa la seca teta
y deambula su esperanza entre humo,
rictus estirados y condolencias frustradas,
tan negras que sientan a la noche sin día
y acunan a su inocencia.

MariCari, la Jardinera fiel.

{¡B U E N A_____S U E R T E!} ♥ ღ ♥

DEDOS ALADOS

Dedos alados. Una guitarra, un pájaro, sonaba una nota, caía una pluma, un son, un trino, su lamento, perdía el vuelo, el temor del movimiento era una jaula de seis cuerdas.
MariCari, la Jardinera fiel.

{¡B U E N A_____S U E R T E!} ♥ ღ ♥

HOY, HUYE TÚ.

El joven ciervo huye del bosque, 
el joven ciervo, del espanto y la muerte,
él corre con sus incipientes puntas, 
sus pezuñas levitan la encendida hojarasca 
y su piel reverbera, su berrea llora
un cielo azul de lluvia imposible
y arrastra su lengua nubarrones negros
que lame del suelo, y le prenden espinas
de otras súplicas que no escaparon
del verdadero infierno, y resopla su brío
la yesca del resplandeciente lamento,
el joven ciervo es inservible tea humeante,
él ya no corre, huye tú.

MariCari, la Jardinera fiel.

{¡B U E N A_____S U E R T E!} ♥ ღ ♥

TE INVITO A MI ALEPH

Ven a la noche a mi casa a contemplar el firmamento.
Ven, te espera mi Aleph en toda su infinita dimensión y será plena tu conciencia.
Ven, es mi ventana al universo, a los misterios inmemoriables que hicieron surgir la fantasía de la primera visión perfecta.
Ven, te espera mi Aleph en toda su infinita dimensión y será plena tu conciencia.
Ven, es mi lugar en el mundo donde lo celestial nos toca y nos encuentra mortales.
Ven con tus ojos desnudos y te abrazarán mis estrellas.


MariCari, la Jardinera fiel.

{¡B U E N A_____S U E R T E!} ♥ ღ ♥

LA VENTANA DEL REY

Olegario González Prado titula al conjunto de sus personales relatos “La ventana del rey” y lo terminará arrojando rosas desde un puente pero antes nos sumergirá en sus vivencias, en sus emociones que le forjaron en esa edad en la que la juventud se asoma al mundo con los ojos muy abiertos y nuestro escritor además lo hace siguiendo la máxima: ver, oír y callar, a la que de su propia cosecha añadirá como estrella de los vientos: aprender. Olegario nos relata un drama difícil pero lo hace sin excesivo dramatismo quizás porque se lo dedica a sus padres que tanto hicieron por él. A lo largo de sus 500 páginas, incluido el índice, nos hace partícipe de la miseria, la opulencia, la política, el suspense, la guerra, la diplomacia, la libertad, la influencia, la humanidad, la soberbia, el arte, el deporte, la tristeza, la alegría el humor, el respeto, la injusticia, la angustia, la nostalgia, el amor, la familia, el trabajo, la aventura, el imperialismo, la historia, la biología, la naturalez…