Todos llevamos un poeta Eliot dentro y eso nos ennoblece, aunque sea porque él recibió el Nobel. Hace días que preparo mi coloquio del próximo viernes en el Club de lectura de Valdelacalzada de la Biblioteca Pública , estoy nerviosa para qué engañarnos. Pensando en el enfoque de Nihilismo en primera persona —Antología de un desencuentro— , publicado por TAU Editores (que es mi primer poemario de diciembre de 2015, con 50 poemas compuestos a lo largo de varios años y cuyo hilo conductor, aunque yo me empeñe en que sea la Nada o la Muerte parece que todos los que lo han leído dicen que es la Vida) andaba intentando quitarme a Nietszhe de la cabeza y me topé con Eliot . Leí algunos poemas traducidos de Eliot hace bastante tiempo y me gustó muchísimo el estilo del yanqui edulcorado a inglés, muchísimo repito, y creo que podríamos haber sido amigos si se hubiese hecho español de Gibraltar, por ejemplo, pero lo que me llama la atención en es...