LEONOR es una mujer libre y capaz que vive en un cortijo extremeño cerca del Real Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe. Sus días son muy distintos a los que viven otras damas de la misma posición en la villa de Logrosán (Cáceres), tiene por costumbre galopar en su brioso caballo acompañada de dos fieras que la custodian noche y día. Lleva la hacienda con la ayuda del mayoral y su familia, yendo al pueblo únicamente a la oración del domingo. Sin embargo, es una mujer moderna cuya casa es frecuentada por amistades importantes venidas de la capital, como don Mario Rosso de Luna con sus enseñanzas masónicas, o don Miguel de Unamuno. Por supuesto, entre sus variados visitantes se encuentra lo más granado del pueblo, tales como la sacristana, el boticario y sus muy queridos sobrinos. La historia está contada a través de los ojos de María, su joven ama de llaves a la que obligan a servir en su casa y que, con el paso del tiempo, se convertirá en su amiga, confidente y amante. La...