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MI ISLA EN EL MAR DEL ZÚJAR

Fotografía de la Diputación de Badajoz

Un atolón aturdido me recuerda
su juego en el teatro de las sombras
bajo las pasajeras nubes.

Una isla de rústicos tesoros
del mundo de mi ayer
retorna con chapoteos de verano
al vaivén del agua que sube
o baja su erupción de volcán
cual pecho maternal que a mi visión
amamanta de sus cálidos verdes.
MariCari, la Jardinera fiel.

{¡B U E N A_____S U E R T E!}

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{¡B U E N A_____S U E R T E!} ♥ ღ ♥

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...por su infinita paciencia.
Me has despertado demasiado tarde,
escuché tu portazo y abrí los ojos
seguro que cabalgas ya en tu arcoíris,
he despertado o es que estoy ciega
porque veo la claridad de tu rastro,
instrucciones de viajes y modo de vida,
no sabré nunca a qué saben tus nubes
cuando entran a bocanadas en el cerebro
y sé que es duro saberlo, ¡siento dureza!

Puedo decirte que tu corona no desaloja dinero
y que tu manto de rey no es más que hierba pisada,
yo me cambiaría por ti, me cambiaría por ti
aunque me has despertado demasiado tarde
cuando ya las flores no crecen libres
y sí lo hace el miedo a ser hierba pisada,
hierba pisada...

Tras tu portazo, eres el bufón del que se sirve
la oscuridad, porque valemos más muertos que vivos
y me has despertado a la orfandad, sin remedio,
sin remedio.
MariCari, la Jardinera fiel.

{¡B U E N A_____S U E R T E!} ♥ ღ ♥

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